Cómo hacer tu propia leche de almendras



    Me he convertido a la leche de almendras, es incluso más deliciosa (cuando está bien hecha) que la leche corriente y se siente mucho mejor en mi estómago ligeramente-intolerante-a-la-lactosa (PLUS!). La textura, sabor y aroma son increíbles, el único inconveniente es el costo. En mi mercado local te pueden cobrar hasta 30$ por un pequeño litro (¡es una locura lo sé!) por lo que comprarla no constituye una alternativa viable. Sin embargo, es sumamente sencilla de hacer e infinitamente más económico. La he usado en una receta de panquecas de avena y banana, y quedaron divinas, pero también me fascina tomarla sola, es probable que mañana la pruebe con un poco de chocolate :D 

Algunos de los beneficios de la leche de almendras incluyen ayudar a reducir los triglicéridos y colesterol (mamá para vos), es un alimento muy rico en potasio, fácil de digerir, regula tu intestino, protege la pared intestinal, regula los niveles de azúcar, es excelente para la piel.... Si eso te ha convencido pues te cuento como hacerla, es super sencillo. 

Para aproximadamente 1 L de leche de almendras necesitarás:

- 1 taza de almendras con piel.
- 4 tazas de agua
- Colador de tela, tela para quesos o gasa (todas funciona, yo uso un colador)
- Licuadora


Eso es todo. Primero enjuaga bien la taza de almendras para retirar cualquier residuo, seguidamente las dejarás remojando en suficiente agua potable (que cubra por 2 cm más o menos las almendras) durante una noche. Algunas personas dicen que de 4- 48 horas, para mi funciona muy bien una noche, pero si decides dejarlas mas tiempo deberás cambiarles el agua cada 8 horas. 

Cuando las veas en la mañana notarás que habrán absorbido mucho líquido y por lo tanto habrán crecido considerablemente en tamaño. Cuela y enjuaga las almendras bien antes de procesarlas. Agrega a tu licuadora la taza de almendras junto a 4 tazas de agua (puedes agregar más o menos agua dependiendo de que tan espesa la quieres) y licua por 2-3 minutos hasta que la mezcla se vea espumante y homogénea, puedes agregarle algún endulzante en éste punto si sientes que le falta sabor (miel, higos, estevia, azúcar, etc...) A mi me gusta sola, sin ningún aditivo.

Una vez licuada, solo falta filtrar los trozos de almendras triturados, pasándolo por un colador de tela para retener los sólidos. ¡Listo! Tu leche de almendras cruda, casera y sin preservantes ni estabilizantes está hecha y lista para ser disfrutada. Refrigerada puede durar de 3 a 5 días, aunque en mi casa se acaba antes de eso, es así de adictiva. 



¿Te atreves a una leche no láctea?







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