A bordo del Sovereign, Pullmantur


Buque Sovereign de Pullmantur, visto desde el puerto de Villefranche

Admito que hacer este crucero no fue la primera opción para mis vacaciones de verano 2013, me hacía mucha ilusión ir a Universal Studios para visitar por fin la atracción de Hogwarts, ya en unas vacaciones el año pasado conocí el set de Harry Potter en Londres pero ver el Castillo en 'tamaño real' como el que tienen en Orlando, Florida es algo que he querido hacer desde que me enteré de que lo iban a construir. Sin embargo, viviendo en Europa, un viaje a América es una opción muy cara para pasar las vacaciones, así que navegando por la red me encontré con una publicidad de cruceros a precios totalmente asequibles, Brisas del Mediterráneo de Pullmantur, que hacía paradas en Túnez, Italia y Mónaco. Cumplía los requisitos que teníamos mi novio y yo, sería en parte un viaje relajado para descansar y pasarlo bien sin preocupaciones y también tenía la posibilidad de hacer turismo y conocer lugares nuevos. 

Reservamos el viaje en abril, 5 largos meses de espera para embarcar. 5 meses de lectura diaria en foros de viajeros para asegurarme que no me dejaba nada pendiente. Una larga lista de cosas que llevar y otra de cosas por hacer, casi 130 paginas de foros leídas y mas de 100 personas apuntadas después, llegó por fin el último día de trabajo para empezar mis tan esperadas vacaciones. 

8 horas de viaje en coche hasta Barcelona y estábamos preparados para el gran día, con el check in online en mano (que pueden hacer aquí para ahorrarse largas colas de espera) pudimos subir al barco muy pronto y comenzar a disfrutar de todo lo que nos ofrecía. Debo decir que el mareo no me dejó disfrutar del primer día tanto como hubiera querido pero después de una ducha y una noche de sueño con el movimiento del mar ya estaba como nueva para disfrutar el resto de la semana.

Creo que todo el que se va de crucero sabe que no es un viaje para descansar realmente, entretenimiento a bordo todo el día, comida y bebida a todas horas y los madrugones diarios para ir a las excursiones hacen que esa semana sea inolvidable y muy divertida. Nosotros decidimos desconectar, nada de internet ni teléfono, cada día una experiencia diferente, te olvidas de todo, especialmente de las preocupaciones del día a día, y lo pasas fantástico. 

Antes de embarcar leí algunos comentarios negativos, gente que decía que las habitaciones son incomodas, que las bebidas del todo incluido son malas, que hay que hacer colas para todo y hasta que las moquetas estaban sucias o manchadas. Mi consejo para todos los que vayan por primera vez es que no hagan ni caso y que vayan con muchas ganas de pasarlo bien, serán pocos los que después de esta experiencia decidan no volver a repetirla o recomendarla. 

Cada persona es un mundo. Ya sea que vayas en pareja, con familia o amigos, o que prefieras la diversión del día a la de la noche, incluso que seas de las personas que aprovechan todo lo que tiene el barco, cada quien lo disfrutará a su manera, pero todos lo disfrutarán.

Nuestra parte favorita del crucero fue el todo incluido, llegar con varios kilitos de más lo demuestra :P, y los espectáculos nocturnos. Las cenas todas buenísimas y nuestros camareros súper atentos y divertidos, aunque nos ocurrió algo curioso, en Pullmantur agrupan a personas similares para que tengan de que hablar durante la cena, pero debido a mi DNI portugués que tengo por parte de padre nos pusieron con una pareja de portugueses, yo que no tengo ni idea del idioma me quedé o.O, pero una semana entera cenando con ellos por supuesto terminamos comunicándonos hasta por señas :D. Creo que lo único que no me gustó fueron los refrescos, pero el resto de bebidas lo compensaron. 

Nuestros camareros y compañeros de cena

Igual que muchos comentarios que leí, nosotros nos lo pasamos muy bien y lo recomendamos a todo el mundo. Es una experiencia que hay que vivir.

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